Sala Rim Naam,una cena de lujo con danzas tradicionales

El 24 de mayo de 1888, el hotel Mandarin Oriental celebró un gran banquete en honor a la reina Victoria, con motivo de su aniversario de jubileo, y poco después el rey Chulalongkorn ofreció una cena en honor al príncipe Nicolás de Rusia, en marzo de 1891.

Dos eventos excepcionales en la historia única de este hotel nos dan una idea de su lujo y glamour. Si desea disfrutar de una cena muy especial donde se realizan bailes tradicionales, esta es una gran oportunidad.

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El hotel Mandarin Oriental, junto al río Chao Phraya, es uno de los hoteles más emblemáticos y lujosos de Bangkok.
Ha tenido una historia muy interesante y singular durante los últimos dos siglos: en primer lugar, como encuentro de comerciantes y aventureros, y más tarde como alojamiento elegido por numerosos visitantes ilustres, como la princesa Grace de Mónaco, el astronauta Neil Armstrong o el director de cine Alfred Hitchcock.

El restaurante del hotel, situado en la orilla derecha del río, ofrece cenas realmente suculentas mientras los comensales disfrutan del espectáculo de danzas tradicionales tailandesas.

En las culturas orientales las representaciones artísticas a menudo tienen un propósito simbólico y religioso, reflejan la dimensión trascendental del ser humano. En este sentido, la danza no es diferente.
Los movimientos suaves, precisos y estilizados de las bailarinas les alejan de los asuntos mundanos, transmitiendo belleza, armonía y espiritualidad. Es una búsqueda de la perfección en la que se representan diferentes criaturas celestiales.

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La danza clásica tailandesa proviene de la tradición india. Una cultura en la que, desde el principio, los gestos realizados con brazos y manos tenían un profundo valor simbólico. La diosa Shakti fue responsable de la creación de la vida y el Cosmos con su baile.
Algunas danzas tailandesas tradicionales forman parte de rituales que buscan la protección de los espíritus más elevados en relación con los asuntos cotidianos y deben realizarse estrictamente de acuerdo con los cánones, ya que son precisamente estos gestos los que garantizan la efectividad y autenticidad de los ritos.

Junto con los bailes realizados por mujeres, hay otros en los que los bailarines son en su mayoría hombres. Entre estos, la dramatización de uno de los episodios de la legendaria epopeya de Ramakien es particularmente sorprendente.
Es una combinación de música, danza y mimo en la que luchan diferentes personajes humanos y mitológicos, unos para defender la causa justa del príncipe Pra Ram y otros junto a Tosakan, el demonio rey.
Ésta es una historia con un fuerte contenido moral en el que los actos y el comportamiento de los personajes transmiten valores como la lealtad y el coraje.

Si se encuentra en Bangkok y le apetece experimentar un entorno oriental espléndido y muy exótico, la cena en el Hotel Mandarin Oriental es una de las mejores maneras de hacerlo.

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