Visita al campo de elefantes

Tal vez sea debido al tamaño o a su aparente buen carácter, o porque son herbívoros y por lo tanto no los vemos como una amenaza. Cualquiera que sea el motivo, el hecho es que encontramos elefantes increíblemente entrañables.

Los elefantes en la cultura del sudeste asiático son como los caballos en los países occidentales y en ambos casos, es muy importante elegir siempre empresas que les garanticen el mejor cuidado.

Lo cierto es que hoy en día nos cuestionamos si es apropiado montar un elefante o no.

Vamos a partir del ejemplo de los caballos para establecer un paralelismo. 
Es cierto que ni unos ni otros fueron diseñados para ser adiestrados por humanos y que sería mejor tener para los elefantes y sus mahouts (cuidadores) un paraíso en libertad, también en Europa y América para los caballos que una vez fueron salvajes.

Siendo un objetivo irrenunciable, pasear a pelo por el bosque en un elefante (evitando el asfalto) y compartir el baño con ellos en el río, es una de las experiencias personales que más valoran los viajeros durante su estancia en Tailandia.
También se les puede acompañar sin tener que montarlos.
Ambas formas de tratarlos aumenta nuestra admiración y respeto por ellos.

Que cada uno tome su decisión.

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Ahora hay dos opciones, puede seguir leyendo o se lo podemos contar en el siguiente vídeo.

Los elefantes son, sin lugar a dudas, nuestros grandes amigos gigantes.
Una gran cantidad de animales míticos se representan en las historias sagradas de muchos pueblos, pero la verdad es que un gran número de ellos muestran una gran ambigüedad en su trato con los humanos: pueden ser buenos o pueden ser dañinos, depende.

Tal es el caso de las serpientes, los leones y los monos, también las aves y muchos otros animales. Tal vez porque así es como se perciben las fuerzas del otro mundo o quizás porque la naturaleza también es ambivalente, primero generosa y luego aterradora.
Pero el elefante simboliza siempre cosas buenas; siempre está de nuestro lado. Fuerte, leal, paciente y protector.

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En el Sudeste asiático, hasta la llegada de artilugios motorizados, el elefante era un pilar en la economía y también en la guerra. Hoy, los bosques tropicales se han agotado por la deforestación y los cultivos se cosechan con máquinas.

Los conflictos armados afortunadamente ha desaparecido, o casi.
Entonces puede imaginar fácilmente lo que les ha sucedido a los elefantes.
La edad de oro de su alianza con el hombre ya pasó, pero no del todo.

En el Lejano Oriente, todavía confían en la fuerza simbólica de los elefantes para superar las mayores dificultades en los negocios, proteger sus hogares y darles suerte en el juego.
Ganesha, cuya cabeza es la de un elefante, es uno de los dioses más populares en el panteón hindú y trae prosperidad y buena suerte a quienes le hacen ofrendas.

Desafortunadamente para los elefantes de la vida real, esta reverencia no les aporta ninguna ventaja sustancial.
En resumen, dado que no es fácil mantener a un elefante como mascota y que poseer uno ya no es un símbolo de estatus, queda poco espacio para ellos, más bien bastantes dificultades.

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En Tailandia, los elefantes que es probable que vea son aquellos dedicados a pasear con los turistas. Para muchos esa es probablemente la mejor solución, siempre que se mantengan en condiciones dignas y se les trate adecuadamente, una circunstancia que nunca se debe pasar por alto.

Dicho esto, el paseo con los elefantes es muy divertido para prácticamente todas las edades.
Le mostraremos en el vídeo las tres etapas principales en las visitas.
- Alimentar a los elefantes.
- Un paseo a pelo por el bosque para sentir la sensación de estar con su elefante.
- Y, por último, el baño en el estanque o el río ¡muy divertido!

Si le convence la idea de pasar uno o más días disfrutando con elefantes, recuerde verificar que los animales sean tratados adecuadamente antes de hacer su elección.

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