Casino en la frontera

En la frontera de Tailandia con Laos se produce una circunstancia curiosa y hasta paradógica. En la orilla de Laos, país en el que rige un orden político comunista, hay una zona en régimen económico especial en la que se encuentra un casino convencional, aunque no del todo.
Quizá, contra todo pronóstico, le pueda resultar interesante llegar hasta un lugar tan remoto para pasar unas horas dentro de un casino.

Compruebe antes de cruzar la frontera cómo afecta esta salida a su actual permiso de estancia en Tailandia por turismo o la visa vigente.
El permiso de reentrada por tierra tiene normalmente una extensión de 15 días.
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Citar el Triángulo del oro, la guerra del opio o el río Mekong es evocar un  territorio lleno de fascinación, un lugar situado en el norte de Tailandia junto a la frontera con Myanmar, antigua Birmania, y Laos.

No parece una buena idea viajar hasta estas tierras tan lejanas y sugerentes para luego ir a un casino ¿o quizá si?

En un principio resulta extraño. Llegas hasta Chiang Saen y encuentras el río Mekong que la separa de Laos. Entonces, observando el paisaje ves a lo lejos, en la otra orilla, varios edificios que resulta que forman parte de un casino.
¿Qué puede justificar que crucemos el río para pasar allí unas cuantas horas?

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En realidad es un poco 'marciano'.  La cuestión es que se trata de una 'zona económica especial', es decir, una excepción dentro del territorio de un país comunista.

Es un casino convencional, aunque no del todo. Si bien se encuentra en Laos, la moneda de referencia es el yuan chino y muchos de sus jugadores son tailandeses.
No podemos mostrar el interior porque, como en todos los casinos, las normas de  seguridad impiden grabar y apenas sacas la cámara te frenan en seco. 

Hay diferentes salas que ofrecen desde máquinas tragaperras hasta espacios privados para jugadores de alto nivel, pasando por la ruleta rusa de toda la vida.

En las mesas más asequibles, las escenas de jugadores en sandalias, como recién llegados del mercado local, pero en el interior de un edificio de estilo neoclásico con toda clase de lujos, resultan chocantes y divertidas. 

Si juega o no es cosa suya, pero si quiere ver algo distinto y descansar de templos y mercados, esta es una buena opción para una mañana, una tarde o para una noche que tenga libre.

En el casino hay hotel y si va en el día la mejor opción es visitarlo por la mañana.

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